Trabajamos para preservar el patrimonio natural y cultural de La Palma mediante una convivencia respetuosa entre quienes habitan la isla y quienes la visitan. Cada expedición está diseñada para revelar la verdadera esencia de esta tierra, protegiendo su patrimonio cultural y contribuyendo a su continuidad viva: su lengua, memoria agrícola, artesanía, gastronomía, tradiciones orales y las relaciones humanas que han sostenido la isla durante siglos.
Colaboramos con proyectos locales centrados en la investigación, la conservación y el monitoreo de hábitats, tanto en tierra como en el mar.
No nos limitamos a observar. Destinamos 10 € por persona y por día de cada expedición para apoyar iniciativas locales de conservación en La Palma y reducir nuestra huella de carbono de manera directa y medible.
Viajar con Abora significa formar parte de un proyecto turístico construido sobre el compromiso, el respeto por la tierra y una visión para el futuro de los viajes.
No entendemos el viaje como consumo, sino como responsabilidad.
Abora colabora con PRUNAS, un proyecto liderado por la Asociación Biocultural La Foresta, centrado en la regeneración del territorio y la prevención de incendios forestales en la isla.
La iniciativa busca recuperar cultivos tradicionales en tierras agrícolas abandonadas y revitalizar la economía local a través de productos de proximidad, reconectando a las personas, la cultura y la tierra.
Más de 600 hectáreas de tierras agrícolas permanecen abandonadas, aumentando el riesgo de incendios y la degradación del paisaje. Trabajamos para recuperar estos terrenos mediante sistemas agroforestales sostenibles que impulsen los medios de vida rurales y la conservación de la biodiversidad.
Esta primera fase profundiza en el conocimiento científico y técnico necesario para diseñar buenas prácticas de gestión y regeneración de parcelas agrícolas, fomentando sistemas agroforestales biodiversos y resilientes al clima que nutran tanto a la tierra como a la comunidad.
Más allá de la dimensión ambiental, también valoramos el paisaje humano, investigando el contexto social detrás del abandono de tierras para ayudar a preservar el patrimonio cultural y etnográfico que custodian quienes mantienen viva la memoria rural.


